Un cochecito abandonado en medio de la calle. Un bebé que llora desconsolado. Te acercas a ver si está bien. Y esto es lo que pasa:

El supuesto bebé es, en realidad, un robot increíblemente bien animado y de aspecto totalmente realista. Se incorpora, grita, vomita cual endemoniado y hasta ofrece peinetas a los coches patrulla.


Y todo este despliegue resulta ser una peculiar campaña para promocionar la película “Devil’s Due” (El heredero del Diablo).

Tráiler de “Devil’s Due” (El heredero del Diablo)

¿Iréis al cine después de esto?